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El modelado de las alas
Prepare siena quemada pura bastante líquida con una buena proporción de emulsión. Refuerce el modelado de las alas acentuando su contorno y haciendo resurgir el hueco entre cada pluma. Guarde la transparencia aunque una capa posterior de aclaración vendrá a aumentar algunas partes de estas plumas: las puntas y la cumbre de las alas. |

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El modelado de las montañas
Prepare una mezcla de ocre rojo, ocre amarillo con una buena punta de verde veronés y haga un color bastante líquido. Refuerce los huecos bajo las partes destacadas de las rocas y también los lados de cada bloque de rocas.
Atención: el modelado de las montañas no debería ser demasiado fuerte para no tomar el paso sobre la escena que se desarrolla en primer plano y concentrar la atención del espectador por contrastes demasiado acentuados. |
La primera aclaración de las montañas
Prepare blanco de plomo con una pequeña punta de blanco de titanio. Luego añada un toque de ocre amarillo y también un toque de azul de ultramar. Obtendrá un gris azul muy ligero y suave. Haga una prueba sobre
ñas rocas y deje secar bien. La aclaración obtenida debe reforzar ligeramente la transparencia dejada en la primera capa y darle un reflejo gris azulado ligero que vendrá a apoyar la segunda aclaración de blanco de titanio pura. Regule su color con relación al primer resultado obtenido - aumentando uno u otros de los colores iniciales - y proceda a la aclaración - al charco - de todas las partes destacadas de las montañas incluida la parte "escarpada" que habíamos teñido con más ocre rojo.
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Las luces de las montañas
Prepare blanco de titanio puro y haga un color bastante seco y denso en pigmentos. Lleve las luces sobre las partes destacadas de las rocas dibujando distintas clases de U. Vuelva a pasar varias veces ya que la blancura tiene tendencia a desmayar al secar y ensanche la banda blanca sobre el borde de las rocas. |
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Repaso de los trazos
Para terminar, prepare un color hecho de ocre rojo o de siena quemada con una punta de verde veronés y vuelva a dibujar los trazos de los bordes de las rocas. Intente acentuar solamente los trazos importantes - puntas de las rocas por ejemplo - dejando las otras menos marcadas para evitar un efecto de "tostadura" sobre sus montañas. Varíe también el grosor de sus trazos por lugares para imprimirle ritmo a su pintura
" Nada de lo que es demasiado sistemático ¡es verdaderamente vivo o bonito! " |